Artículo de blog
19/3/2025

De residuo a negocio: el secreto detrás de la transformación sostenible del bagazo en Mahou San Miguel

La revolución en el sector de las bebidas está en marcha y no tiene vuelta atrás. Lo que hasta hace poco era considerado un desecho sin valor, hoy se ha convertido en el punto de partida para una nueva era de innovación sostenible. En esta transformación, Mahou San Miguel está marcando el camino, demostrando que la economía circular no solo es posible, sino también rentable. La compañía cervecera ha integrado la sostenibilidad en su ADN, aliándose con startups emergentes y apostando por soluciones que revalorizan sus residuos, convirtiéndolos en nuevas oportunidades de negocio. ¿La clave? Repensar el modelo productivo y entender que cada subproducto es un recurso en potencia.

Del proceso cervecero a la cafetería con un uso innovador del bagazo

Uno de los mejores ejemplos de este cambio es la revalorización del bagazo, el residuo orgánico resultante del proceso de elaboración de la cerveza. Tradicionalmente utilizado como alimento para el ganado, Mahou San Miguel ha encontrado en él una nueva vida dentro de la industria alimentaria y de la hostelería. En colaboración con la startup española Gloop, la cervecera ha desarrollado removedores de café comestibles hechos a partir de bagazo, ofreciendo una solución que no solo elimina residuos, sino que también redefine la experiencia del consumidor: después de remover tu café, simplemente te comes la cucharilla.

Este tipo de innovación responde a una visión más amplia de la sostenibilidad: no se trata solo de reducir el impacto ambiental, sino de crear valor a partir de la reutilización. “Uno de los ejes estratégicos de la compañía es la sostenibilidad y desde el área de Innovación Abierta de Mahou San Miguel estamos buscando nuevos modelos de negocio para la revalorización de la industria cervecera”, explica Rubén González, responsable de Emprendimiento de la empresa.

De izquierda a derecha: Hernán Hernández, Co-fundado de Gloop; Candela Aldao, Head de Sostenibilidad en Mahou San Miguel; y Rubén González, Lead de Emprendimiento en Mahou San Miguel.

La triple A de la sostenibilidad: adaptación, aprendizaje y avance

Mahou San Miguel no solo se ha mantenido a la vanguardia del sector cervecero durante más de 130 años, sino que ha entendido que la clave del éxito en la actualidad pasa por integrar las tres “R” (reducir, reutilizar y reciclar) en su filosofía empresarial. Este enfoque no solo es una cuestión ética o medioambiental, sino también un posicionamiento estratégico en un mundo donde la sostenibilidad es sinónimo de competitividad.

A través de su Plan Vamos 2030, la compañía ha fijado objetivos ambiciosos como alcanzar la neutralidad en carbono en 2030 y fomentar la circularidad en sus envases y materiales. En 2024, Mahou San Miguel invertirá 48 millones de euros para impulsar soluciones que reduzcan su impacto ambiental. Hoy, el 80% de los envases destinados al sector hostelero ya son reutilizables, y este año eliminará por completo el plástico de sus agrupaciones de latas, sustituyéndolo por cartón reciclado de bosques sostenibles.

Innovación abierta como nuevo modelo de negocio sostenible

La clave de este cambio de paradigma no reside únicamente en la inversión, sino en la capacidad de colaboración entre grandes corporaciones y startups especializadas en economía circular. En el último año, Mahou San Miguel ha participado en más de veinte proyectos de revalorización de residuos, apostando por la innovación abierta y la co-creación con emprendedores.

La sinergia con Gloop es solo un ejemplo de cómo la cervecera está expandiendo su impacto más allá del sector de bebidas. Estos removedores de café comestibles no solo responden a una necesidad ecológica, sino que también abren una nueva vía de negocio dentro del canal hostelero, donde Mahou San Miguel se está consolidando como un socio estratégico que no solo vende cerveza, sino que ofrece soluciones innovadoras y sostenibles a sus clientes.

Para una startup como la nuestra, contar con el respaldo de una empresa líder nos aporta credibilidad y acceso a recursos clave. Nos permite crecer de manera más sostenible y llegar a un mercado más amplio”, asegura Hernán Hernández, cofundador de Gloop.

Hacia un futuro sin residuos

El modelo de Mahou San Miguel demuestra que la sostenibilidad no es un freno a la rentabilidad, sino su mejor aliada. Convertir residuos en nuevos productos, colaborar con startups innovadoras y apostar por la circularidad no es solo una tendencia, sino la hoja de ruta que define el futuro del sector. La transformación está en marcha y, en este nuevo ecosistema, la cerveza del futuro no solo se mide en litros, sino en impacto positivo para el planeta.

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